GRITÓ ALTO EN PASO BAJITO:

 

El llanto oportuno:   


Por: genil cuesta feliz | laplumaperspicaz.      


La sociedad dominicana volvió a estremecerse tras conocerse la noticia del hallazgo de una niña recién nacida abandonada dentro de una funda plástica en un tramo solitario de la carretera que conecta Jarabacoa con Constanza, específicamente en la comunidad La Pocilga, paraje Paso Bajito. 

Según las informaciones difundidas, el llanto de la bebé alertó a personas que transitaban por la zona, permitiendo que fuera rescatada aún con signos vitales.

Un hecho de esta naturaleza merece la más firme condena moral y humana. Ninguna criatura inocente debe venir al mundo para enfrentar el abandono, el peligro y la indiferencia.

 Colocar a una recién nacida dentro de una funda plástica y dejarla expuesta en un lugar apartado representa una acción dolorosa que hiere la sensibilidad colectiva y obliga a reflexionar sobre el deterioro emocional y social que afecta a algunos sectores de la sociedad.

Sin embargo, detrás de episodios tan desgarradores suelen esconderse realidades complejas que muchas veces pasan desapercibidas: 

embarazos ocultos, pobreza extrema, abandono familiar, miedo, presión social, violencia, problemas psicológicos o profundas crisis emocionales. Nada de esto justifica lo ocurrido, pero sí revela que existen heridas sociales que necesitan ser atendidas con mayor responsabilidad, orientación y apoyo humano antes de que desemboquen en tragedias.

Desde La Pluma Perspicaz entendemos que este caso no solo debe provocar indignación, sino también conciencia. 

Una sociedad verdaderamente sana no se limita a condenar después del hecho; también trabaja en la prevención, en el acompañamiento emocional y en la creación de redes de apoyo para mujeres vulnerables y niños indefensos. 

La indiferencia social muchas veces se convierte en el silencio donde nacen las tragedias.

Hoy esa niña vive porque alguien escuchó su llanto y decidió actuar. Ese pequeño llanto, perdido en medio de la soledad de una carretera, terminó convirtiéndose en un grito poderoso que interpela a toda la nación.

 Ojalá este caso no quede solamente como una noticia pasajera, sino como un llamado urgente a defender la vida, fortalecer los valores humanos y recordar que cada niño que nace merece protección, amor y dignidad.


Cree usted que vivió por un milagro ? Opine en los comentarios

 


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