SORDERA: CAUSAS, SÍNTOMAS, PREVENCIÓN Y DERECHOS EN REPÚBLICA DOMINICANA

 

Por: Genil Cuesta Féliz | La Pluma Perspicaz.            

Qué es la pérdida auditiva, cuáles son sus causas, cómo detectarla, qué opciones existen y cuáles son los derechos de las personas sordas en República Dominicana


Hay silencios que forman parte de la tranquilidad de una persona, pero existe otro silencio que puede cambiar completamente su manera de relacionarse con el mundo: aquel que aparece cuando la capacidad de escuchar disminuye parcial o profundamente.

La pérdida auditiva puede presentarse desde el nacimiento, aparecer durante la infancia, desarrollarse progresivamente con los años o surgir de manera repentina. Puede afectar un solo oído o ambos y tener causas muy diferentes.

Sin embargo, hablar de sordera solamente como una condición médica sería insuficiente.

Detrás de una persona que no escucha bien puede existir una historia familiar, una necesidad educativa, una barrera de comunicación, una dificultad para acceder a un servicio público, un problema laboral o simplemente una sociedad que todavía no sabe cómo comunicarse adecuadamente con ella.

La Organización Mundial de la Salud estima que más de 430 millones de personas en el mundo necesitan rehabilitación por una pérdida auditiva discapacitante y proyecta que para 2050 casi 2,500 millones de personas tendrán algún grado de pérdida auditiva.

Por eso, comprender la sordera no es un asunto que corresponda exclusivamente a médicos, maestros o instituciones especializadas.

Es un conocimiento que puede ser útil para cualquier familia.

¿QUÉ ES LA SORDERA?

La expresión "sordera" se utiliza habitualmente para referirse a una pérdida importante o profunda de la audición, pero no todas las personas con dificultades auditivas tienen el mismo grado de pérdida.

La OMS distingue diferentes niveles de pérdida auditiva: leve, moderada, moderadamente grave, grave y profunda.

Una persona puede tener dificultades para seguir una conversación en un lugar ruidoso y otra puede percibir muy poco o ningún sonido.

También puede ocurrir que la pérdida sea unilateral, es decir, que afecte principalmente a un oído, mientras la otra persona conserva una audición considerablemente mejor.

Por eso, sordera, hipoacusia y pérdida auditiva no deben utilizarse como si fueran exactamente lo mismo.

La evaluación profesional determina qué tipo de pérdida existe, cuánto afecta la audición y cuáles pueden ser las alternativas de atención.

NO TODA PERSONA SORDA VIVE LA SORDERA DE LA MISMA MANERA

Esta es una de las primeras cosas que debemos comprender.

Hay personas sordas que utilizan principalmente la lengua de señas.

Otras se comunican mediante el habla.

Algunas utilizan lectura labial, escritura, dispositivos tecnológicos o una combinación de diferentes métodos.

También existen personas con pérdida auditiva que utilizan audífonos o implantes y desarrollan una comunicación oral.

Por tanto, no existe una única manera de ser una persona sorda o de comunicarse siendo sorda.

La forma de comunicación depende, entre otros factores, de cuándo apareció la pérdida auditiva, su grado, las decisiones familiares y personales, la educación recibida y los recursos disponibles.

¿POR QUÉ UNA PERSONA PUEDE QUEDARSE SORDA?

Las causas son numerosas y pueden aparecer en diferentes momentos de la vida.

Antes del nacimiento

Entre los factores que pueden estar relacionados con pérdida auditiva se encuentran determinados factores genéticos y algunas infecciones durante el embarazo, como la rubéola o el citomegalovirus.

Esto significa que algunas personas nacen con una condición auditiva o desarrollan una pérdida desde los primeros momentos de su vida.

Durante el nacimiento

También existen factores relacionados con el período perinatal, entre ellos la falta de oxígeno durante el parto, la ictericia grave y el bajo peso al nacer.

No significa que todas las personas que hayan experimentado alguno de estos factores desarrollarán sordera. Son elementos que pueden aumentar el riesgo y que deben ser valorados por profesionales.

Durante la infancia

Las infecciones crónicas del oído, la acumulación persistente de líquido en el oído, la meningitis y otras enfermedades pueden afectar la audición.

Por eso, un niño que deja de responder adecuadamente a sonidos, presenta retrasos en el desarrollo del lenguaje o parece no escuchar determinados sonidos debe ser evaluado.

En la adolescencia y adultez

La exposición prolongada a sonidos demasiado intensos puede producir lesiones auditivas.

También pueden intervenir traumatismos, determinadas enfermedades, infecciones, medicamentos que pueden afectar el oído y algunos factores relacionados con el ambiente laboral.

Durante la vejez

La pérdida auditiva relacionada con el envejecimiento es frecuente.

La OMS señala que más del 25 % de las personas mayores de 60 años presenta pérdida auditiva discapacitante.

EL RUIDO TAMBIÉN PUEDE DAÑAR LA AUDICIÓN

Una de las causas sobre las que más podemos actuar es la exposición a sonidos intensos.

Conciertos, determinados ambientes laborales, maquinaria, motores, explosiones y el uso inadecuado de dispositivos de audio pueden aumentar el riesgo.

El problema no siempre aparece inmediatamente.

Una persona puede salir de un lugar con música extremadamente alta y sentir que escucha "apagado" durante algunas horas. Eso no debe interpretarse como algo que necesariamente desaparecerá siempre sin consecuencias.

La OMS advierte que más de 1,000 millones de adultos jóvenes están en riesgo de sufrir pérdida auditiva permanente y evitable debido a prácticas de escucha inseguras.

La prevención comienza con algo aparentemente sencillo:

bajar el volumen y reducir el tiempo de exposición a sonidos intensos.

¿CÓMO SABER SI UN NIÑO PUEDE TENER PROBLEMAS DE AUDICIÓN?

No todos los niños manifiestan una dificultad auditiva de la misma manera.

Algunas señales que justifican una evaluación profesional pueden incluir:

  • No reaccionar ante determinados sonidos.
  • No responder cuando se le llama por su nombre.
  • Parecer que escucha unas voces y otras no.
  • Necesitar que le repitan constantemente las instrucciones.
  • Hablar más tarde de lo esperado o presentar dificultades en el desarrollo del lenguaje.
  • Subir excesivamente el volumen del televisor o dispositivo.
  • Tener dificultades para seguir conversaciones.
  • Observar mucho los labios de las personas cuando hablan.
  • Presentar problemas recurrentes del oído.
  • Tener dificultades escolares que podrían estar relacionadas con no escuchar adecuadamente.

Una señal aislada no demuestra que exista sordera.

Pero varias señales juntas justifican consultar con un profesional.

LA DETECCIÓN TEMPRANA PUEDE CAMBIAR UNA VIDA

Cuando una pérdida auditiva aparece durante la infancia, la detección oportuna tiene una importancia especial porque la audición está estrechamente relacionada con el desarrollo de habilidades de comunicación y lenguaje.

La OMS recomienda la identificación temprana de las pérdidas auditivas y de las enfermedades del oído, incluyendo el tamizaje de recién nacidos, niños pequeños, escolares y personas pertenecientes a grupos de riesgo.

No se debe esperar a que un niño sea mayor para comprobar si escucha bien cuando existen señales de alerta.

Escuchar, comunicarse y desarrollar el lenguaje son procesos que requieren atención oportuna.

¿QUÉ DICEN LOS DATOS DE REPÚBLICA DOMINICANA?

La República Dominicana también dispone de información estadística sobre discapacidad auditiva.

La ENHOGAR 2013 identificó 97,735 personas con discapacidad auditiva en la población estudiada y registró los diferentes métodos de comunicación utilizados, entre ellos lenguaje de señas, gestos, deletreo con los dedos, lectura de labios, habla y escritura/lectura.

Ese dato debe manejarse con cautela porque corresponde a una fuente de 2013 y no debe presentarse como si fuera el número actual de personas sordas en el país.

La estadística más reciente de la ONE disponible en ENHOGAR-MICS 2025 utiliza otro concepto: dificultades funcionales en niños, niñas y adolescentes de 5 a 17 años. En ese estudio, la dificultad para oír fue reportada por 0.1 % de ese grupo de edad.

Las dos cifras no son directamente comparables porque proceden de instrumentos, años y definiciones diferentes.

Esto demuestra algo importante:

cuando hablamos de estadísticas sobre discapacidad auditiva, siempre debemos indicar de qué año provienen y qué exactamente midió la encuesta.

SORDERA NO SIGNIFICA INCAPACIDAD PARA APRENDER

Uno de los prejuicios más dañinos es creer que una persona sorda tiene necesariamente dificultades intelectuales.

La sordera afecta principalmente la capacidad auditiva.

No significa, por sí misma, que una persona tenga menor inteligencia o menor capacidad para aprender.

Lo que puede suceder es que una barrera de comunicación dificulte el acceso oportuno a la educación.

Por eso son tan importantes los sistemas de comunicación accesibles, la lengua de señas, los intérpretes, los materiales adaptados y los docentes capacitados.

LA LENGUA DE SEÑAS NO ES SIMPLEMENTE "HACER SEÑAS"

Este punto merece especial atención.

La lengua de señas es un sistema lingüístico completo, con estructura gramatical propia.

En República Dominicana, la Ley 43-23 reconoce la lengua de señas como sistema lingüístico oficial para las personas sordas que libremente decidan utilizarla. La ley también contempla acciones estatales para fomentar su investigación, enseñanza y difusión, así como la integración de intérpretes y guías intérpretes para facilitar el acceso a servicios.

Esto representa un cambio importante en la manera de entender la comunicación con la comunidad sorda.

No se trata solamente de ayudar a una persona que no escucha.

Se trata de reconocer su derecho a comunicarse.

REPÚBLICA DOMINICANA YA CUENTA CON UN DICCIONARIO OFICIAL DE LENGUA DE SEÑAS DOMINICANA

En noviembre de 2023, el Ministerio de Educación y el CONADIS pusieron en circulación el Diccionario Oficial de Lengua de Señas Dominicana.

El proyecto contó con participación de la comunidad sorda y fue concebido como una herramienta para mejorar la comunicación y favorecer la inclusión. El MINERD informó que ejemplares serían distribuidos en universidades y escuelas con aulas inclusivas y que también existiría una versión digital.

Este recurso tiene importancia educativa y cultural porque contribuye a documentar y fortalecer la lengua de señas utilizada en el país.

¿QUÉ PAPEL TIENE EL CONADIS?

El Consejo Nacional de Discapacidad (CONADIS) es el organismo rector de las políticas públicas relacionadas con discapacidad en República Dominicana.

Entre sus responsabilidades están promover la igualdad de derechos, combatir la discriminación y coordinar políticas destinadas a garantizar la inclusión de las personas con discapacidad.

En el caso de las personas sordas, esto incluye asuntos relacionados con accesibilidad, comunicación, derechos, participación social y eliminación de barreras.

El CONADIS también desarrolla el Sistema de Valoración, Certificación y Registro Continuo de la Discapacidad, concebido para facilitar el acceso a políticas públicas, beneficios y servicios sociales.

¿UNA PERSONA SORDA PUEDE OBTENER UN CERTIFICADO DE DISCAPACIDAD?

Cuando corresponde según la valoración establecida, una persona puede solicitar la Certificación de Discapacidad del CONADIS.

La institución informa que el procedimiento es gratuito y que requiere documentación que incluye identificación y diagnóstico médico, además de estudios que certifiquen la condición de salud. Para menores de edad se solicitan documentos del padre, madre o tutor y el acta de nacimiento, junto con el diagnóstico y los estudios correspondientes.

La certificación no debe confundirse con el diagnóstico médico.

El diagnóstico determina una condición de salud.

La certificación de discapacidad forma parte de un sistema institucional destinado a acreditar la situación de discapacidad y facilitar el acceso a derechos y servicios.

¿QUÉ DERECHOS TIENE UNA PERSONA SORDA?

La legislación dominicana reconoce derechos de las personas con discapacidad bajo principios de igualdad, no discriminación, accesibilidad e inclusión.

La Ley 5-13 sobre Igualdad de Derechos de las Personas con Discapacidad establece un marco nacional para proteger esos derechos.

En materia de justicia, la legislación contempla la utilización de intérpretes de lengua de señas cuando sean requeridos por personas sordas durante procesos judiciales.

La Ley 43-23, por su parte, fortalece específicamente el reconocimiento de la lengua de señas y contempla el acceso mediante intérpretes y guías intérpretes.

En otras palabras:

la comunicación accesible no debe entenderse como un favor que alguien le hace a una persona sorda; forma parte del ejercicio de sus derechos.

LA EDUCACIÓN ES UNA DE LAS GRANDES CLAVES

La educación de una persona sorda requiere considerar sus necesidades lingüísticas y comunicativas.

El Ministerio de Educación ha desarrollado modalidades específicas para estudiantes con discapacidad auditiva y ha trabajado junto con otras instituciones en la formación de docentes y en herramientas relacionadas con la lengua de señas.

El desafío no consiste únicamente en colocar a un estudiante sordo dentro de un aula.

La verdadera inclusión significa que pueda:

  • comprender las clases;
  • comunicarse;
  • interactuar con otros estudiantes;
  • recibir información;
  • desarrollar sus capacidades;
  • participar en actividades;
  • ser evaluado de manera adecuada;
  • avanzar académicamente.

Estar físicamente dentro de una escuela no siempre significa estar plenamente incluido.

¿QUÉ PUEDE HACER LA FAMILIA?

La familia tiene un papel fundamental.

Si existe sospecha de pérdida auditiva, lo recomendable es buscar evaluación profesional y no esperar a que el problema desaparezca por sí solo.

También es importante:

  • aprender formas de comunicación que faciliten la relación;
  • considerar la lengua de señas cuando sea apropiada;
  • evitar esconder o negar la condición;
  • acompañar al niño en su desarrollo educativo;
  • mantener comunicación permanente con sus docentes;
  • proteger su autoestima;
  • evitar burlas dentro o fuera del hogar;
  • fomentar su independencia;
  • conocer sus derechos.

Una familia que aprende a comunicarse con una persona sorda puede transformar completamente su experiencia cotidiana.

¿Y CÓMO DEBE COMUNICARSE UNA PERSONA OYENTE CON UNA PERSONA SORDA?

Hay recomendaciones sencillas que pueden ayudar.

1. Llame su atención de manera respetuosa

No es necesario gritar.

Puede tocar suavemente su hombro si la situación lo permite o utilizar una señal visual.

2. Mire a la persona cuando habla

Esto facilita la comunicación, especialmente para quienes utilizan lectura labial.

3. No exagere los movimientos de la boca

Hablar lentamente y con naturalidad suele ser más útil que deformar exageradamente las palabras.

4. Reduzca el ruido cuando sea posible

Un ambiente con mucho ruido puede dificultar todavía más la comunicación.

5. Utilice escritura cuando sea necesario

Un teléfono móvil puede convertirse en una herramienta sencilla de comunicación.

6. Si utiliza lengua de señas, úsela correctamente

Y si no conoce las señas, puede buscar ayuda de un intérprete cuando la situación lo requiera.

7. Hable directamente con la persona sorda

No debe asumirse que el acompañante es quien tiene que responder por ella.

¿LOS AUDÍFONOS CURAN LA SORDERA?

No necesariamente.

Los audífonos son dispositivos que pueden ayudar a determinadas personas con pérdida auditiva, pero su utilidad depende del tipo y grado de pérdida y de la evaluación profesional.

No todas las pérdidas auditivas se benefician de la misma solución.

La OMS incluye entre las tecnologías de rehabilitación los audífonos, implantes cocleares, implantes de conducción ósea y otros dispositivos, dependiendo de las necesidades individuales.

Por eso, comprar un dispositivo sin una evaluación adecuada puede no resolver el problema.

¿Y EL IMPLANTE COCLEAR?

El implante coclear es una tecnología que puede ser indicada para determinadas personas con pérdidas auditivas importantes.

No es simplemente un "audífono más potente".

Funciona mediante un sistema que transforma determinados sonidos en señales eléctricas que estimulan el nervio auditivo.

La indicación depende de múltiples factores médicos y audiológicos.

Por eso, no existe un único tratamiento válido para todas las personas sordas.

¿LA SORDERA PUEDE PRODUCIR AISLAMIENTO?

Una pérdida auditiva no atendida puede dificultar las conversaciones, la participación social, la educación y el trabajo.

La OMS señala que la pérdida auditiva no tratada puede relacionarse con aislamiento social, soledad, estigmatización, dificultades educativas y laborales y otros efectos sobre la vida cotidiana.

Pero es importante no presentar esto como un destino inevitable.

Con comunicación accesible, rehabilitación, tecnologías adecuadas, apoyo familiar, educación inclusiva y eliminación de barreras, muchas personas con pérdida auditiva participan plenamente en la sociedad.

EL MAYOR OBSTÁCULO NO SIEMPRE ESTÁ EN EL OÍDO

Aquí aparece una reflexión que va más allá de la medicina.

Una persona puede tener una pérdida auditiva, pero encontrar un mundo lleno de barreras:

un médico que no puede comunicarse con ella;

una oficina pública sin mecanismos de interpretación;

un aula sin recursos adecuados;

un empleo sin adaptaciones;

un programa de televisión sin subtítulos;

una emergencia sin información accesible.

Por eso, el enfoque moderno de la discapacidad presta especial atención a la interacción entre la condición de la persona y las barreras del entorno.

La propia Ley 5-13 dominicana reconoce que la discapacidad se relaciona con la interacción entre una deficiencia y las barreras físicas, sociales y ambientales que pueden impedir la participación plena.

El Plan Nacional de Discapacidad 2025-2035 también plantea como principio que las barreras existentes en el entorno pueden limitar la participación de las personas con discapacidad.

¿SE PUEDE PREVENIR LA PÉRDIDA AUDITIVA?

Una parte importante de las pérdidas auditivas puede prevenirse.

La OMS señala que en los niños cerca del 60 % de los casos de pérdida auditiva tienen causas que pueden prevenirse mediante medidas de salud pública. También identifica la exposición a sonidos intensos y determinados medicamentos como factores prevenibles en adultos.

Entre las medidas generales están:

  • vacunación y prevención de determinadas infecciones;
  • atención adecuada durante el embarazo y el parto;
  • protección frente al ruido excesivo;
  • uso seguro de dispositivos de audio;
  • atención temprana de problemas del oído;
  • protección auditiva en determinados trabajos;
  • evaluación cuando aparecen señales de pérdida auditiva;
  • uso responsable de medicamentos que puedan afectar la audición.

La prevención no significa que toda sordera pueda evitarse.

Existen causas genéticas y otras circunstancias que no pueden eliminarse simplemente cambiando hábitos.

UNA PÉRDIDA AUDITIVA REPENTINA REQUIERE ATENCIÓN MÉDICA

Existe una diferencia importante entre una pérdida auditiva que aparece lentamente y una pérdida que aparece de manera repentina.

Si una persona nota que ha perdido súbitamente la audición, especialmente en un oído, debe buscar atención médica con rapidez.

No es recomendable esperar varios días pensando que necesariamente desaparecerá.

La pérdida auditiva súbita puede tener diferentes causas y requiere evaluación profesional.

Este artículo no sustituye una consulta médica.

LA SORDERA Y EL TRABAJO

Una persona sorda puede estudiar, desarrollar una profesión, emprender, trabajar y participar en múltiples actividades productivas.

El principal desafío muchas veces no es la capacidad para realizar una tarea, sino las barreras de comunicación y accesibilidad.

La Ley 5-13 establece principios de igualdad y accesibilidad para las personas con discapacidad, mientras que el CONADIS tiene entre sus responsabilidades promover políticas de inclusión y eliminación de discriminación.

Un lugar de trabajo verdaderamente inclusivo puede requerir ajustes de comunicación, tecnología, señalización visual, subtítulos o intérpretes, dependiendo del puesto y de las necesidades de la persona.

LA FAMILIA TAMBIÉN TIENE QUE APRENDER

Cuando nace un niño sordo o un miembro de la familia pierde progresivamente la audición, muchas veces toda la familia debe aprender nuevas formas de comunicación.

Eso puede generar dudas:

¿Aprenderá a hablar?

¿Debe aprender lengua de señas?

¿Puede estudiar en una escuela regular?

¿Necesita audífonos?

¿Puede utilizar un implante?

¿Podrá trabajar?

No existe una respuesta idéntica para todos.

Cada persona necesita una evaluación individual y un plan adecuado a su situación.

Lo que sí existe es una regla general:

cuanto más temprano se identifique una dificultad auditiva y se establezca una estrategia adecuada de comunicación, mayores oportunidades existen de reducir las barreras que puedan afectar el desarrollo y la participación.

PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE LA SORDERA

¿Una persona sorda puede hablar?

Sí. Algunas personas sordas hablan y otras utilizan principalmente lengua de señas, escritura u otros sistemas de comunicación.

¿Una persona sorda puede aprender?

Sí. La sordera no significa incapacidad intelectual. Las barreras de comunicación pueden afectar el acceso al aprendizaje si no existen los apoyos adecuados.

¿Todas las personas sordas utilizan lengua de señas?

No.

¿La lengua de señas dominicana es igual a la de otros países?

No necesariamente. Las lenguas de señas tienen características propias y pueden variar entre comunidades y países.

¿La sordera siempre aparece desde el nacimiento?

No. Puede aparecer antes del nacimiento, durante el nacimiento, durante la infancia, en la adultez o en la vejez.

¿El ruido puede provocar sordera?

La exposición intensa o prolongada al ruido puede causar pérdida auditiva permanente.

¿Los audífonos sirven para cualquier persona sorda?

No necesariamente. Su utilidad depende del tipo y grado de pérdida auditiva y de la evaluación profesional.

¿Una persona sorda puede conducir?

La respuesta depende de la legislación aplicable, de las condiciones individuales y de los requisitos establecidos para la conducción. La sordera por sí sola no debe equipararse automáticamente con incapacidad general.

¿Una persona sorda puede trabajar?

Sí. Puede desarrollar actividades laborales y profesionales, con los apoyos y ajustes razonables que correspondan.

¿Dónde puede una persona solicitar orientación sobre discapacidad en República Dominicana?

El CONADIS es la institución rectora en materia de discapacidad y ofrece información sobre valoración, certificación, derechos y servicios.

¿QUÉ DEBE HACER UNA PERSONA QUE SOSPECHA QUE ESTÁ PERDIENDO LA AUDICIÓN?

No debe automedicarse ni comprar cualquier dispositivo sin evaluación.

Lo recomendable es:

1. Reconocer el problema.

Si la persona nota dificultades repetidas para escuchar conversaciones, televisión, teléfonos o sonidos ambientales, debe prestar atención.

2. Buscar evaluación profesional.

Una evaluación audiológica y médica puede ayudar a determinar qué está ocurriendo.

3. Identificar la causa cuando sea posible.

No todas las pérdidas auditivas tienen el mismo origen.

4. Conocer las alternativas.

Dependiendo del caso, pueden existir tratamientos médicos, procedimientos, audífonos, implantes, rehabilitación, lengua de señas u otras estrategias.

5. No esperar innecesariamente.

La detección temprana es especialmente importante en niños.

LO QUE TODAVÍA NECESITA LA SOCIEDAD

República Dominicana ha dado pasos importantes.

Existe una legislación específica sobre discapacidad, se reconoce oficialmente la lengua de señas, existe un Diccionario Oficial de Lengua de Señas Dominicana, se desarrollan políticas de inclusión y el país cuenta con instituciones como CONADIS y MINERD que intervienen en diferentes áreas.

Pero reconocer un derecho en una ley y hacerlo realidad en cada oficina, escuela, hospital, tribunal, empresa y comunidad son cosas diferentes.

La verdadera inclusión requiere que la persona sorda pueda comunicarse cuando necesita atención médica.

Que pueda entender una información pública.

Que pueda acceder a la educación.

Que pueda trabajar.

Que pueda acudir a la justicia.

Que pueda participar en actividades culturales.

Que pueda recibir información durante una emergencia.

Y, sobre todo, que no tenga que depender permanentemente de otra persona para ejercer derechos que le pertenecen.

LA REFLEXIÓN DE: LAPLUMAPERSPICAZ.COM

Hay personas que pasan gran parte de su vida escuchando el mundo.

Escuchan la voz de sus padres.

El ruido de la lluvia.

La música.

La conversación de los amigos.

El sonido de un vehículo acercándose.

Las palabras de un hijo.

Pero también existen personas cuyo mundo sonoro es diferente.

Algunas nunca escucharon una voz.

Otras la escucharon durante años y después comenzaron a perderla.

Y otras viven con una audición parcial que les permite escuchar determinadas cosas y les dificulta otras.

La diferencia no debería convertirlas en extrañas.

La verdadera pregunta que una sociedad debe hacerse no es solamente:

¿qué puede escuchar una persona sorda?

También debemos preguntar:

¿qué estamos haciendo nosotros para que esa persona pueda comunicarse, estudiar, trabajar, recibir atención médica, defender sus derechos y participar plenamente en la sociedad?

Porque muchas veces el problema no está únicamente en la pérdida de audición.

Está en un mundo construido pensando exclusivamente en quienes oyen.

Una puerta que se abre puede ser accesible para alguien que camina.

Pero una información que solamente se transmite por sonido puede convertirse en una barrera para quien no escucha.

Una emergencia anunciada únicamente por altavoz puede dejar atrás a una persona sorda.

Una consulta médica sin intérprete puede dificultar la comunicación.

Una clase sin recursos adecuados puede transformar una capacidad educativa en una dificultad innecesaria.

Por eso, la inclusión no consiste en sentir lástima.

Consiste en eliminar barreras.

La República Dominicana ha reconocido legalmente la lengua de señas y ha avanzado en instrumentos de inclusión. El siguiente paso es lograr que esos derechos sean cada vez más visibles en la vida cotidiana.

Una sociedad verdaderamente desarrollada no es aquella donde todos hacen las cosas de la misma manera.

Es aquella donde las diferencias humanas no impiden que una persona pueda desarrollar su vida con dignidad.

CONCLUSIÓN

La sordera y la pérdida auditiva son realidades mucho más amplias que la incapacidad para escuchar.

Pueden tener causas genéticas, congénitas, infecciosas, traumáticas, relacionadas con el ruido, determinadas enfermedades, medicamentos o envejecimiento.

Pueden aparecer antes del nacimiento o muchos años después.

Pueden ser leves, moderadas, graves o profundas.

Pueden afectar uno o ambos oídos.

Y pueden requerir soluciones completamente diferentes de una persona a otra.

La ciencia ofrece herramientas para detectar, tratar y rehabilitar muchas pérdidas auditivas. La tecnología ha desarrollado audífonos, implantes y otros dispositivos. La educación ofrece distintas modalidades de comunicación. Y la sociedad tiene la responsabilidad de eliminar las barreras que impiden la participación.

En República Dominicana, la Ley 43-23 marcó un paso importante al reconocer oficialmente la lengua de señas para las personas sordas que decidan utilizarla. La Ley 5-13 establece un marco general de igualdad de derechos para las personas con discapacidad.

Pero la inclusión verdadera no termina con una ley.

Empieza cuando una familia aprende a comunicarse.

Cuando un maestro sabe cómo enseñar.

Cuando un médico puede atender correctamente a un paciente sordo.

Cuando una institución pública facilita un intérprete.

Cuando una empresa elimina barreras.

Cuando un niño recibe atención temprana.

Cuando una persona mayor puede reconocer que está perdiendo audición y recibe ayuda sin vergüenza.

Y cuando la sociedad deja de mirar a la persona sorda desde la limitación y comienza a verla desde sus capacidades.

Escuchar puede ser una función del oído.

Comunicar, aprender, trabajar, amar, crear y participar son capacidades humanas que van mucho más allá de la audición.

La Pluma Perspicaz.

Información que educa. 

FUENTES Y REFERENCIAS PARA CONSULTA

Organización Mundial de la Salud (OMS). Sordera y pérdida de la audición. Información sobre causas, prevención, detección, tratamiento, rehabilitación y consecuencias de la pérdida auditiva.

República Dominicana — Ley núm. 43-23. Reconoce la lengua de señas en la República Dominicana y establece disposiciones relacionadas con su utilización, enseñanza e intérpretes.

Presidencia de la República Dominicana. Promulgación de la ley que reconoce la lengua de señas.

CONADIS. Ley núm. 5-13 sobre Igualdad de Derechos de las Personas con Discapacidad y marco jurídico nacional.

CONADIS. Sistema de Valoración, Certificación y Registro Continuo de la Discapacidad.

CONADIS. Servicio de solicitud de Certificación de Discapacidad.

Ministerio de Educación de República Dominicana (MINERD). Información sobre educación de estudiantes con discapacidad auditiva y políticas de inclusión educativa.

MINERD y CONADIS. Diccionario Oficial de Lengua de Señas Dominicana.

Oficina Nacional de Estadística (ONE). ENHOGAR 2013, datos sobre población con discapacidad auditiva y métodos de comunicación.

Oficina Nacional de Estadística (ONE). ENHOGAR-MICS 2025, información sobre dificultades funcionales de niños, niñas y adolescentes.



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