Por: Genil Cuesta Féliz | laplumaperspicaz.
Qué son, para qué sirven, dónde están, qué se sabe realmente sobre los yacimientos de Pedernales, por qué Estados Unidos y otras potencias están interesadas y qué tendría que hacer República Dominicana para convertir un recurso estratégico en riqueza nacional
DEBAJO DE LA TIERRA HAY UNA PREGUNTA QUE TODAVÍA NO TIENE TODAS LAS RESPUESTAS
Durante décadas, cuando se hablaba de la riqueza minera de República Dominicana, la conversación giraba principalmente alrededor del oro, el ferroníquel, la bauxita, la plata y otros minerales.
Ahora ha aparecido un nuevo protagonista: las tierras raras.
El tema ha adquirido una dimensión nacional e internacional porque estos elementos son utilizados en numerosos productos y tecnologías modernas, incluyendo imanes permanentes, equipos electrónicos, catalizadores, sistemas de defensa, tecnologías energéticas y diversos dispositivos de alta tecnología. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) clasifica las tierras raras como un grupo de 17 elementos químicos de importancia creciente para aplicaciones tecnológicas, energéticas y comerciales.
En República Dominicana, las investigaciones se concentran principalmente en la Reserva Fiscal Minera Ávila, en la provincia Pedernales, donde existen depósitos de bauxita con presencia de elementos de tierras raras. La reserva fue establecida mediante el Decreto 430-18, con una extensión de 14,876.045 hectáreas mineras, para la exploración y evaluación de posibles yacimientos.
Pero hay una aclaración que debe hacerse desde el principio:
República Dominicana todavía está en una etapa de exploración y evaluación.
Aunque se han divulgado estimaciones preliminares de más de 150 millones de toneladas brutas asociadas al material mineralizado, esa cifra no significa que existan 150 millones de toneladas de tierras raras puras listas para ser extraídas y vendidas.
Esta diferencia es esencial para comprender qué tiene realmente el país.
¿QUÉ SON LAS TIERRAS RARAS?
El nombre puede llevar a una confusión.
Las tierras raras no son necesariamente “raras” porque existan en cantidades diminutas en la naturaleza.
Son un grupo de 17 elementos químicos:
- escandio;
- itrio;
- lantano;
- cerio;
- praseodimio;
- neodimio;
- prometio;
- samario;
- europio;
- gadolinio;
- terbio;
- disprosio;
- holmio;
- erbio;
- tulio;
- iterbio;
- lutecio.
El USGS explica que estos elementos son relativamente abundantes en la corteza terrestre en conjunto, pero el problema está en encontrar concentraciones suficientemente altas y económicamente aprovechables.
Por eso su importancia no depende solamente de cuánto mineral exista.
Depende de:
concentración + composición + facilidad de extracción + tecnología disponible + costos + recuperación + demanda + precio + condiciones ambientales.
¿PARA QUÉ SIRVEN?
Aquí comienza a entenderse por qué las tierras raras han adquirido tanta importancia.
Teléfonos y dispositivos electrónicos
Algunos elementos intervienen en componentes de teléfonos inteligentes, pantallas, sistemas electrónicos y dispositivos de almacenamiento.
Vehículos eléctricos
Elementos como neodimio, praseodimio, disprosio y terbio pueden utilizarse en imanes permanentes empleados en determinados motores eléctricos.
Energía eólica
Los grandes aerogeneradores pueden utilizar imanes permanentes que contienen elementos de tierras raras.
Refinación de petróleo
El lantano y el cerio tienen aplicaciones relacionadas con catalizadores.
Catalizadores automotrices
El cerio es utilizado en determinados sistemas catalíticos.
Iluminación y pantallas
Europio, terbio, itrio y otros elementos tienen aplicaciones en materiales luminiscentes y tecnologías de iluminación y visualización.
Medicina
Algunos elementos tienen aplicaciones especializadas en equipos y tecnologías médicas.
Defensa y aeronáutica
Las tierras raras también intervienen en sistemas electrónicos, sensores, radares, láseres, comunicaciones y otras tecnologías estratégicas.
El USGS señala que las tierras raras participan en más de 200 productos y aplicaciones, desde bienes comerciales hasta tecnologías de defensa y energía.
Por eso no se trata simplemente de una nueva materia prima.
Se trata de materiales vinculados a sectores tecnológicos estratégicos.
¿POR QUÉ SE LLAMAN “CRÍTICAS”?
Aquí aparece otro concepto importante.
No todas las tierras raras son necesariamente críticas en el mismo sentido para todos los países.
Un mineral puede considerarse crítico cuando su importancia económica o estratégica es elevada y existe riesgo de interrupción de su suministro.
Esto explica por qué las grandes economías están tratando de diversificar sus fuentes de minerales críticos.
La discusión ya no es únicamente:
“¿Quién tiene el mineral?”
También es:
“¿Quién controla su extracción, separación, procesamiento y transformación industrial?”
Y ahí se encuentra uno de los aspectos más importantes del debate dominicano.
¿DÓNDE ESTÁN LAS TIERRAS RARAS DE REPÚBLICA DOMINICANA?
La principal zona actualmente estudiada está en la provincia Pedernales, particularmente dentro de la Reserva Fiscal Minera Ávila, en la Sierra de Bahoruco.
El Ministerio de Energía y Minas ha señalado la presencia de elementos de tierras raras asociados a depósitos de bauxita.
Documentos oficiales describen trabajos en zonas como Las Mercedes y Aceitillar, entre otras áreas de interés geológico.
La Reserva Fiscal Minera Ávila fue declarada en 2018 para explorar y evaluar posibles yacimientos de tierras raras.
Esto significa que el interés actual no apareció de repente en 2026.
La investigación tiene antecedentes de varios años.
LOS ANTECEDENTES: EL INTERÉS NO COMENZÓ AYER
Los estudios dominicanos sobre estos elementos tienen antecedentes en investigaciones realizadas desde años anteriores.
Una memoria institucional del Ministerio de Energía y Minas recoge trabajos de muestreo realizados en depósitos de bauxita de Las Mercedes y Aceitillar, incluyendo investigaciones con participación de instituciones académicas y geológicas internacionales.
En investigaciones anteriores se analizaron muestras para estudiar la presencia y distribución de elementos de tierras raras.
Posteriormente, el Estado creó la Reserva Fiscal Minera Ávila y, más recientemente, aceleró las investigaciones.
Por tanto, lo que estamos observando actualmente es la evolución de un proceso exploratorio que lleva varios años.
¿QUÉ SE HA ENCONTRADO HASTA AHORA?
Durante 2025, el Ministerio de Energía y Minas reportó avances importantes.
Según la memoria institucional de ese año:
- se identificaron más de 80 polígonos mineralizados enriquecidos en elementos de tierras raras;
- se realizaron 493 calicatas;
- se alcanzaron hasta cuatro metros de profundidad en esas excavaciones;
- se recolectaron más de mil muestras;
- se realizaron estudios geofísicos;
- y se ejecutaron otras investigaciones destinadas a conocer la distribución y características del material.
La inversión reportada para el proyecto durante 2025 superó los RD$128 millones.
Estos datos muestran que no estamos ante una simple sospecha geológica.
Existe un programa de exploración sistemático.
Pero exploración no significa todavía explotación.
¿Y QUÉ SIGNIFICA LA CIFRA DE MÁS DE 150 MILLONES DE TONELADAS?
Esta es probablemente la parte que más necesita explicación al ciudadano.
En febrero de 2026, el presidente Luis Abinader informó que se habían confirmado más de 150 millones de toneladas brutas asociadas al proyecto de tierras raras.
La propia documentación oficial y las declaraciones posteriores del Ministerio muestran que el proceso de evaluación todavía continúa para determinar los recursos con mayor precisión y posteriormente establecer reservas.
Por eso no debe escribirse simplemente:
“República Dominicana tiene 150 millones de toneladas de tierras raras puras.”
Esa afirmación sería imprecisa.
La cifra corresponde a material bruto o recurso preliminar asociado al depósito, dentro del cual están contenidos los elementos de interés.
Una explicación publicada por Listín Diario, citando al geólogo Osiris de León, destacó precisamente esa diferencia: las 150 millones de toneladas corresponden al material mineralizado bruto y no a 150 millones de toneladas de elementos de tierras raras separados y listos para comercializar.
La diferencia puede parecer técnica.
Pero tiene consecuencias económicas enormes.
RECURSO NO ES LO MISMO QUE RESERVA
Este es uno de los conceptos que todo ciudadano debería conocer.
Recurso
Es una concentración de material mineral que presenta características que justifican su investigación y evaluación.
Reserva
Es una parte del recurso que, después de estudios técnicos, económicos, legales y ambientales, puede considerarse razonablemente explotable bajo determinadas condiciones.
Por eso una estimación preliminar puede cambiar.
Puede aumentar.
Puede disminuir.
Puede modificarse su composición.
Puede cambiar la cantidad económicamente recuperable.
Y puede determinarse que una parte del material no resulta rentable de procesar.
Por eso una cifra preliminar no debe confundirse con dinero disponible para el Estado.
¿EN QUÉ ETAPA SE ENCUENTRA EL PROYECTO EN SEPTIEMBRE DE 2026?
Este punto es particularmente importante porque la información ha evolucionado durante 2026.
El 14 de septiembre de 2026, el Ministerio de Energía y Minas informó que ya contaba con más de 5,000 resultados de muestras analizadas.
El Ministerio señaló que espera determinar los recursos en noviembre de 2026 y declarar las primeras reservas durante el primer semestre de 2027.
Por tanto, a la fecha de publicación de este artículo:
todavía no debe presentarse el proyecto como una mina de tierras raras en producción comercial.
Estamos ante una exploración avanzada que busca determinar con precisión:
- cuánto material existe;
- qué elementos contiene;
- en qué concentraciones;
- cuánto puede recuperarse;
- qué tecnología se necesita;
- cuánto costaría procesarlo;
- cuáles serían los impactos;
- y si el proyecto es económicamente viable.
¿QUÉ MÉTODOS SE ESTÁN UTILIZANDO?
El Ministerio ha informado que la exploración sigue estándares internacionales, incluyendo el NI 43-101 de Canadá, y utiliza métodos geológicos, geoquímicos y geofísicos, además de perforaciones y sondajes.
También se han realizado pruebas metalúrgicas.
En 2025, por ejemplo, el Ministerio registró la contratación de servicios especializados para realizar pruebas metalúrgicas a pequeña escala sobre muestras de bauxita de la Reserva Fiscal Minera Ávila.
Esto es fundamental.
Encontrar el mineral es solamente el primer paso.
Hay que demostrar que puede separarse y procesarse de manera técnica, económica y ambientalmente razonable.
EL GRAN DESAFÍO: EXTRAER NO ES SUFICIENTE
Una de las mayores equivocaciones que puede cometer un país es pensar que tener una materia prima equivale automáticamente a tener una industria.
No es así.
Entre la roca y un producto tecnológico existen numerosos pasos.
Primero:
exploración.
Después:
estimación del recurso.
Luego:
declaración de reservas.
Después:
estudios de factibilidad.
Posteriormente:
permisos y evaluación ambiental.
Luego:
extracción.
Después:
beneficio y concentración.
Y finalmente:
separación, procesamiento y refinamiento.
Cada etapa requiere capital, tecnología, conocimiento, infraestructura, energía, agua, logística, profesionales especializados y mercados.
¿DÓNDE ESTÁ EL VERDADERO VALOR?
El verdadero valor económico no está solamente en sacar tierra del subsuelo.
Está en cuánto valor puede agregarse después.
Un país que extrae materia prima y la exporta sin procesar obtiene una parte de la cadena de valor.
Un país que desarrolla capacidades de concentración, separación, procesamiento, manufactura y servicios tecnológicos puede capturar una mayor proporción del valor generado.
Por eso la pregunta estratégica para República Dominicana no debería ser solamente:
“¿Cuánto podemos sacar?”
También debería ser:
“¿Cuánto valor podemos crear dentro del país?”
¿POR QUÉ ESTADOS UNIDOS ESTÁ INTERESADO?
La respuesta está relacionada con la seguridad de las cadenas internacionales de suministro.
Las tierras raras son estratégicas para tecnologías modernas y la producción mundial está altamente concentrada.
El USGS ha documentado durante años la importancia de diversificar las fuentes de suministro de estos elementos.
En febrero de 2026, el Ministerio de Energía y Minas informó que República Dominicana conversó con autoridades estadounidenses sobre cooperación en minerales críticos y presentó los avances del proyecto de tierras raras de Pedernales.
Y el 14 de septiembre de 2026, el Ministerio informó sobre un Marco de Cooperación entre República Dominicana y Estados Unidos relacionado con el suministro, extracción y procesamiento de minerales críticos y tierras raras.
Esto coloca el proyecto dominicano dentro de una conversación que va mucho más allá de Pedernales.
Es una conversación sobre:
tecnología, energía, industria, comercio, seguridad de suministros y geopolítica.
¿ESTÁ CHINA EN EL CENTRO DE ESTA DISCUSIÓN?
La concentración de la producción y procesamiento mundial de tierras raras explica buena parte de la competencia internacional.
El USGS ha señalado históricamente el peso dominante de China en la producción mundial y la importancia de diversificar las fuentes de suministro.
Esto significa que cualquier nuevo productor potencial adquiere interés estratégico.
Pero República Dominicana debe evitar una interpretación equivocada.
El objetivo no debería ser simplemente sustituir la dependencia de un país por la dependencia de otro.
La verdadera estrategia debería ser diversificar mercados, socios, tecnología y capacidades nacionales.
¿QUÉ HA HECHO REPÚBLICA DOMINICANA?
El Estado ha tomado varias decisiones.
1. Creó la Reserva Fiscal Minera Ávila
El Decreto 430-18 declaró la reserva en Pedernales para la exploración y evaluación de posibles yacimientos de tierras raras.
2. Creó EMIDOM
En 2024 fue creada la Empresa Minera Dominicana, S.A. (EMIDOM) mediante el Decreto 453-24.
La entidad tiene como propósito participar en la exploración y eventual explotación de recursos mineros estratégicos del Estado.
3. Aceleró la exploración
Durante 2025 se ejecutaron campañas de muestreo, calicatas, geofísica y análisis.
4. Adoptó estándares internacionales
El Ministerio ha señalado el uso del estándar NI 43-101 para la evaluación del proyecto.
5. Declaró los recursos minerales críticos como asunto estratégico
En 2025 fue emitido el Decreto 388-25, que declaró de interés estratégico para la seguridad nacional la identificación, protección, regulación y control soberano de los recursos minerales críticos y las tierras raras existentes en territorio dominicano.
¿QUÉ PAPEL JUEGA EMIDOM?
La creación de EMIDOM representa un elemento institucional importante.
La empresa estatal fue concebida para gestionar recursos mineros estratégicos y evaluar proyectos, además de permitir alianzas y transferencia tecnológica.
Esto plantea una pregunta fundamental:
¿Cómo debe participar el Estado dominicano en una industria de tanta importancia estratégica?
Hay varias posibilidades.
El Estado puede participar directamente.
Puede asociarse con empresas privadas.
Puede establecer contratos especiales.
Puede atraer inversión extranjera.
Puede crear alianzas tecnológicas.
Pero cualquiera que sea el modelo, el interés nacional debería medirse no solamente por el monto de inversión que llegue al país.
También por:
- empleos;
- transferencia tecnológica;
- ingresos fiscales;
- participación nacional;
- protección ambiental;
- desarrollo de proveedores;
- infraestructura;
- capacitación;
- investigación científica;
- y beneficios para las comunidades.
¿QUÉ PASA CON EL MEDIO AMBIENTE?
Este es uno de los puntos que no puede quedar fuera de la conversación.
Una riqueza mineral solamente puede considerarse verdaderamente estratégica si su aprovechamiento cumple las normas ambientales y protege los recursos naturales.
El Gobierno ha señalado que las áreas investigadas se encuentran fuera del Parque Nacional Sierra de Bahoruco y ha destacado la distancia respecto a Pedernales y al proyecto turístico de Cabo Rojo.
Pero una afirmación de bajo impacto potencial no sustituye una evaluación ambiental completa de un proyecto de explotación.
La etapa de exploración y la etapa de explotación no son equivalentes.
Una operación minera comercial puede involucrar:
- movimiento de tierra;
- caminos;
- maquinaria;
- agua;
- energía;
- residuos;
- procesamiento químico;
- transporte;
- instalaciones industriales;
- y recuperación de áreas intervenidas.
Por eso la población debe conocer los estudios ambientales cuando llegue el momento correspondiente.
PEDERNALES: ¿MINERÍA, TURISMO O AMBOS?
Aquí aparece uno de los grandes desafíos de planificación territorial.
Pedernales está desarrollando simultáneamente un proyecto turístico de gran escala en Cabo Rojo y existe interés en desarrollar recursos mineros estratégicos.
No necesariamente significa que una actividad tenga que eliminar a la otra.
Pero sí significa que el Estado necesita planificación.
Hay que determinar:
qué zonas pueden utilizarse para minería, cuáles deben protegerse, qué infraestructura se compartirá, qué impactos acumulativos podrían producirse y cómo se garantizará la convivencia entre las distintas actividades económicas.
El desarrollo económico no consiste en colocar todas las actividades productivas en el mismo territorio.
Consiste en ordenarlas correctamente.
¿QUÉ PODRÍA GANAR REPÚBLICA DOMINICANA?
Si los estudios confirman un recurso económicamente viable, los beneficios potenciales podrían incluir:
Más inversión
La existencia de un recurso estratégico puede atraer capital nacional e internacional.
Empleos especializados
La nueva industria requeriría geólogos, ingenieros, técnicos, químicos, operadores, especialistas ambientales y profesionales de múltiples áreas.
Transferencia tecnológica
Las alianzas internacionales pueden facilitar capacitación y transferencia de conocimiento.
Nuevas exportaciones
Los productos derivados de minerales estratégicos podrían ampliar la oferta exportadora.
Más ingresos públicos
El Estado podría obtener ingresos mediante impuestos, regalías, contratos y participación empresarial, según el modelo que finalmente se adopte.
Desarrollo industrial
La actividad podría impulsar servicios, laboratorios, logística, manufactura y otras industrias relacionadas.
Mayor importancia geopolítica
Un productor de minerales estratégicos puede adquirir mayor relevancia dentro de las cadenas internacionales de suministro.
Pero todos estos beneficios son potenciales, no ingresos garantizados.
¿Y CUÁLES SON LOS RIESGOS?
También existen.
Riesgo ambiental
Una extracción mal planificada puede producir impactos sobre suelo, agua, biodiversidad y comunidades.
Riesgo económico
Los precios internacionales pueden cambiar.
Riesgo tecnológico
Un depósito puede existir, pero resultar difícil o costoso de procesar.
Riesgo de concentración
El país podría terminar dependiendo excesivamente de un solo comprador o socio.
Riesgo de exportar materia prima
República Dominicana podría limitarse a extraer y exportar sin desarrollar una cadena industrial significativa.
Riesgo fiscal
Los ingresos esperados podrían ser menores que las proyecciones iniciales.
Riesgo social
Si las comunidades locales no perciben beneficios o participan adecuadamente en las decisiones, puede surgir oposición.
Riesgo institucional
La riqueza mineral exige reglas claras, transparencia, fiscalización y capacidad estatal.
Por eso tener tierras raras no garantiza convertirse en un país rico.
La historia mundial de los recursos naturales demuestra que la abundancia mineral, por sí sola, no sustituye las instituciones, la educación, la productividad ni la planificación.
EL GRAN ERROR SERÍA CONFUNDIR RIQUEZA DEL SUBSUELO CON DINERO EN LAS CUENTAS DEL ESTADO
Esta advertencia merece un apartado propio.
Una estimación de recursos no significa que el Gobierno tenga disponible esa cantidad de dinero.
Entre una estimación geológica y los ingresos públicos existen numerosos pasos:
recurso → reserva → factibilidad → permisos → inversión → extracción → procesamiento → venta → costos → impuestos y participación estatal.
Solamente después de ese proceso puede determinarse cuánto valor económico realmente llega al Estado.
Por eso es prematuro calcular una supuesta fortuna nacional multiplicando 150 millones de toneladas por un precio internacional.
La cifra de 150 millones es bruta y preliminar, no una cantidad de producto refinado vendible.
¿QUÉ FALTA POR HACER?
Muchísimo.
República Dominicana necesita completar, entre otras cosas:
- estimación técnica de los recursos;
- declaración de reservas;
- caracterización precisa de los elementos presentes;
- determinación de concentraciones;
- pruebas metalúrgicas;
- estudios de recuperación;
- estudios de factibilidad;
- evaluación económica;
- evaluación ambiental;
- diseño de infraestructura;
- definición del modelo de explotación;
- definición de contratos y participación estatal;
- mecanismos de beneficio para las comunidades;
- estrategia de procesamiento y refinamiento;
- formación de profesionales dominicanos;
- estrategia de comercialización internacional.
El Ministerio informó en septiembre de 2026 que la determinación de recursos se proyecta para noviembre y las primeras reservas para el primer semestre de 2027.
LA GRAN OPORTUNIDAD: NO QUEDARSE EN LA EXTRACCIÓN
Si las reservas se confirman y el proyecto resulta económicamente viable, República Dominicana tendrá que decidir qué tipo de industria quiere construir.
Hay una diferencia enorme entre:
extraer y exportar
y
extraer, procesar, desarrollar tecnología y crear industria alrededor del recurso.
La segunda opción requiere mucho más capital, conocimiento y planificación.
Pero también puede generar mayor valor agregado.
El país debería estudiar desde ahora posibilidades de:
- laboratorios especializados;
- centros de investigación;
- formación universitaria;
- ingeniería minera avanzada;
- procesamiento de minerales;
- reciclaje de tierras raras;
- manufactura de componentes;
- servicios tecnológicos;
- cooperación científica internacional.
La riqueza no debería terminar en el puerto.
Una parte importante de la cadena de valor debería quedarse en República Dominicana.
¿PUEDE REPÚBLICA DOMINICANA REFINAR SUS PROPIAS TIERRAS RARAS?
Esa es una de las preguntas estratégicas más importantes.
El refinamiento es mucho más complejo que extraer el mineral.
Requiere tecnología, infraestructura, energía, agua, conocimiento químico, control ambiental y capital.
Por eso no debe darse por hecho que el país podrá instalar inmediatamente una gran industria de refinamiento.
Primero debe demostrarse técnicamente qué elementos existen, en qué concentraciones y qué proceso permite recuperarlos de manera competitiva.
La propia Presidencia ha planteado que, después de la determinación de recursos y reservas, vendrían las etapas de explotación y refinamiento.
¿QUÉ DEBERÍA EXIGIR LA SOCIEDAD DOMINICANA?
La ciudadanía tiene derecho a conocer:
¿Cuánto mineral existe realmente?
¿Cuáles elementos están presentes?
¿En qué concentración?
¿Cuánto puede recuperarse?
¿Cuánto costará extraerlo?
¿Cuánto costará procesarlo?
¿Qué empresas participarían?
¿Qué porcentaje recibiría el Estado?
¿Qué impuestos y regalías se generarían?
¿Qué beneficios recibirían las comunidades?
¿Qué empleos serían creados?
¿Qué tecnología quedaría en el país?
¿Qué impactos ambientales tendría el proyecto?
¿Quién fiscalizará los contratos?
¿Qué ocurrirá cuando termine la explotación?
Estas preguntas no significan estar a favor o en contra de la minería.
Significan ejercer ciudadanía.
PROPUESTAS PARA QUE LAS TIERRAS RARAS SE CONVIERTAN EN DESARROLLO NACIONAL
1. Publicar los resultados técnicos de manera comprensible
No basta con publicar informes técnicos.
El ciudadano necesita conocer qué significan.
2. Separar claramente recurso de reserva
Toda comunicación oficial debería explicar la diferencia.
3. Crear un sistema público de información
La población debería poder consultar mapas, estudios, contratos, permisos y resultados ambientales.
4. Garantizar competencia y transparencia
La eventual contratación de empresas debe estar acompañada por mecanismos sólidos de fiscalización.
5. Crear un fondo de desarrollo
Una parte de los ingresos futuros podría destinarse, conforme al marco legal que se establezca, a educación, ciencia, infraestructura y desarrollo de las comunidades.
6. Invertir en ciencia dominicana
No tendría sentido extraer minerales del subsuelo dominicano mientras la investigación científica necesaria para estudiarlos depende exclusivamente del exterior.
7. Formar profesionales
Geólogos, ingenieros, químicos, técnicos ambientales y especialistas en procesamiento deberían convertirse en parte de una nueva generación de profesionales vinculados a la minería avanzada.
8. Exigir transferencia tecnológica
Las alianzas internacionales deberían dejar conocimiento, infraestructura y capacidades en el país.
9. Diversificar compradores
República Dominicana debería evitar depender de un único mercado.
10. Priorizar el valor agregado
Siempre que sea técnica, económica y ambientalmente viable, debe estudiarse la posibilidad de procesar una mayor parte del mineral dentro del país.
11. Proteger Pedernales
La minería, el turismo, la agricultura y la conservación deben formar parte de una planificación territorial integral.
12. Crear una vigilancia ciudadana permanente
Los grandes recursos nacionales necesitan ciudadanos informados que puedan preguntar, fiscalizar y exigir resultados.
PREGUNTAS QUE DEBE HACERSE EL CIUDADANO
Antes de celebrar la existencia de un gran recurso mineral, el ciudadano debería preguntar:
¿Tenemos realmente una reserva certificada o todavía estamos determinando los recursos?
¿Qué significan exactamente los 150 millones de toneladas brutas?
¿Qué porcentaje corresponde realmente a elementos de tierras raras?
¿Cuáles elementos son los más abundantes?
¿Cuánto costará separarlos?
¿Dónde se procesarán?
¿Quién financiará la explotación?
¿Cuánto recibirá el Estado?
¿Cuánto recibirán las comunidades?
¿Cuántos empleos dominicanos se crearán?
¿Qué tecnología quedará en el país?
¿Qué pasará con el medio ambiente?
¿Cómo se garantizará la transparencia?
¿Cómo evitar que la riqueza termine beneficiando principalmente a actores externos?
Y una pregunta todavía más importante:
¿Estamos preparando al país para vender una materia prima o para construir una nueva industria dominicana?
CONCLUSIÓN
Las tierras raras representan una de las noticias mineras más importantes que ha recibido República Dominicana en décadas.
Pero su verdadera importancia no está únicamente en las cifras que se han divulgado.
Está en lo que esas cifras todavía pueden llegar a significar.
El país ha avanzado desde la identificación de zonas mineralizadas hasta una fase de exploración avanzada. Se han realizado cientos de trabajos de campo, miles de análisis y pruebas técnicas. La investigación se desarrolla bajo estándares internacionales y el Estado ha creado instituciones específicas para gestionar recursos estratégicos.
Al mismo tiempo, el proyecto todavía tiene camino por recorrer.
A septiembre de 2026, la República Dominicana no está ante una mina comercial de tierras raras en producción. Está ante un proyecto de exploración avanzada cuyo objetivo inmediato es determinar los recursos y posteriormente declarar reservas.
La cifra de más de 150 millones de toneladas debe entenderse correctamente: se trata de una estimación de material bruto o recursos preliminares, no de 150 millones de toneladas de tierras raras puras, refinadas y listas para vender.
Esa diferencia puede parecer pequeña para quien no conoce la minería.
Pero económicamente lo cambia todo.
El verdadero desafío para República Dominicana no será solamente descubrir qué hay debajo de Pedernales.
Será demostrar cuánto puede recuperarse, cuánto vale, cuánto cuesta producirlo, cómo hacerlo sin destruir los recursos naturales y, sobre todo, cómo convertir esa riqueza geológica en desarrollo humano, conocimiento, empleo, industria y bienestar para los dominicanos.
Las tierras raras pueden convertirse en una oportunidad.
Pero una oportunidad solamente se transforma en desarrollo cuando existe conocimiento, transparencia, planificación, tecnología, instituciones fuertes y visión de largo plazo.
El subsuelo puede pertenecer al Estado.
Pero el verdadero éxito de un recurso natural se mide por lo que deja en la sociedad.
LA REFLEXIÓN EDITORIAL DE: LAPLUMAPERSPICAZ.COM
Hay una tentación que acompaña a toda gran noticia sobre riquezas naturales:
celebrar primero y preguntar después.
La historia debería enseñarnos algo diferente.
Cuando un país descubre un recurso valioso, el primer paso no debería ser calcular cuánto dinero puede ganar.
Debería ser preguntarse:
¿Qué clase de país queremos construir con esa riqueza?
Las tierras raras de Pedernales pueden terminar siendo simplemente otra materia prima que sale del territorio dominicano.
O pueden convertirse en el punto de partida de una nueva etapa de conocimiento científico, formación profesional, tecnología, industria y desarrollo regional.
La diferencia no estará solamente debajo de la tierra.
Estará en las decisiones que se tomen encima de ella.
Porque el verdadero tesoro de un país no es únicamente lo que encuentra en su subsuelo.
Es la capacidad que tiene para transformar sus recursos naturales en oportunidades para su gente sin hipotecar el futuro de las próximas generaciones.
Y esa debería ser la pregunta que acompañe cada muestra, cada análisis, cada contrato y cada tonelada que algún día pueda salir de Pedernales:

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